Dicen que para olvidarte tengo que viajar a Marte,
hacer 300 años de terapia
y decidir dejar que pase el mes de abril,
juntar todas las hojas del otoño.
Dicen que para olvidarte
hay que tener en el bolsillo
un almanaque sin domingos,
un crucero y navegar
en un océano sin mar,
tomarse toda el agua de la lluvia.
Y en realidad,
hay cosas que no voy a olvidar.
Como tus ojos de soledad,
la tarde en que los hice llorar.
Y escucho voces dentro de mi casa,
a veces creo que es tu fantasma.
Mis amenazas, tus escapadas.
Retrato de tu clandestinidad.
Dicen que juntando
cuatro patas de conejo con sal gruesa
y repitiendo ante el espejo
"voy a olvidar"
tal vez yo pueda deshacer
el nudo que nos ata en este hechizo.
Dicen que del día en que te fuiste
no hago más que despedirte
inventándome un presente
para sentir que estoy haciendo algo por mi,
construyo sobre arenas movedizas.
Y en realidad,
hay cosas que no voy a olvidar.
Como tus ojos de soledad,
la tarde en que los hice llorar.
Y escucho voces dentro de mi casa,
a veces creo que es tu fantasma.
Mis amenazas, tus escapadas.
Retrato de tu clandestinidad.
Si no te olvido dicen
que puede doler mucho más
de lo que duele.
Cuando te tengo en mi memoria, estás acá.