19 de noviembre de 2009

- Todo empieza como un simple juego de niñas. Jugas a ser princesa, a querer ser perfecta. Pero hasta que punto es un juego? Hasta que punto podes llegar? Nadie lo sabe, ni vos misma. Porque el juego se apodera de vos, perdés el control y no medís las consecuencias. No distinguís la fantasía de la realidad, y quedas encerrada en ese cuento infinito. Buscas el final feliz, pero por dentro sabes que es todo una gran farsa. Que detrás de esa sonrisa se esconden montones de lágrimas, pero no, no las vas a dejar salir, no te vas a dar por vencida. Vas a seguir jugando, hasta ganar. Aunque el premio sea mortal. No te importa, solo queres ser una princesa, nada más.

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